Mi trabajo se desarrolla mediante diversos patrones aplicados, generalmente, en soportes de bajo costo y fácil acceso, tales como cajas, pallets, rollos de cartón, moldes de poliestireno, entre otros. En definitiva, todos aquellos artefactos carecen de una intención estética o lineamiento de belleza alguno.

Las marcas, realizadas en los objetos transformados, son construidas a partir de bajorrelieves, grabados, tallados o desgaste superficial. De esta forma busco una tensión entre lo decorativo introducido y lo rústico-miserable de los soportes elegidos.

La combinación de estos elementos toscos y delicados, no aspira a una pretensión, sino más bien juega con el material empleado desde su anterior condición precaria, transformándolo mediante intervenciones que alteran su forma y muchas veces lo fragilizan, buscando el punto de tensión entre lo frágil y lo estable (o en equilibrio).

La acción o más bien la intención del gesto es lo protagónico, produciendo un absurdo entre el material utilizado y su alteración sin un fin práctico evidente, porque quizás no existe.

 

Es un espacio de ficción que emula un encuentro tenso en torno a una producción de objetos, espacios y situaciones con aspiraciones estéticas.